Heidi tenía apenas cuatro años cuando sus padres murieron y desde entonces vive con su tía Dete, hermana de su madre, aunque la mayor parte de su vida ha estado al cuidado de personas extrañas, como la vieja Úrsula. Ahora acaba de cumplir cinco años y Dete ha encontrado un trabajo en Fráncfort y no puede seguir ocupándose de Heidi, por lo que decide llevarla a casa de su abuelo en los Alpes.

